El tiempo más auspicioso del calendario tibetano es Saga Dawa, el cuarto mes lunar. Para este 2021 se extiende desde el 12 de mayo hasta el 10 de junio. El día 15, cuando la luna está llena, se llama Saga Dawa Düchen (Düchen significa “gran ocasión”) y cae en nuestro calendario el miércoles 26 de mayo. Esta es la festividad más sagrada e importante del año para los budistas tibetanos, pues se celebra el nacimiento, la iluminación y el parinirvana (la muerte) del Buda Shakyamuni, Siddharta Gautama o el Buda histórico

El mes de los méritos

Saga Dawa se conoce como el mes de los méritos o Bumgyur Dawa, que significa “méritos multiplicados por cien mil veces”. Los budistas tibetanos de todo el mundo hacen un esfuerzo adicional en la práctica del Dharma, la generosidad y la compasión para acumular mayores méritos y purificar el karma negativo. Además de recordar al Buda y sus enseñanzas, el objetivo principal del festival es meditar.

Breve contexto histórico

Hace más de 2500 años, antes de alcanzar el despertar, el Buda era el príncipe Siddharta del clan de los Sakya, hijo del rey Suddhodana y la reina Mayadevi, gobernantes de un territorio que en la actualidad estaría al norte de la India. Poco después de su nacimiento recibió la visita de un sabio llamado Asita quien, derramando lágrimas porque no iba a ver crecer al niño, profetizó que se convertiría en un gran rey o en un Buda (un ser despierto). Sabiendo esto, su padre lo mantuvo cautivo en el palacio con todos los placeres mundanos para alejarlo del camino espiritual; sin embargo, la curiosidad de Siddharta era más grande y escapó. Aquella noche furtiva tuvo cuatro encuentros que le llevaron a renunciar a todo y que después darían origen a los fundamentos de sus enseñanzas: el encuentro con un anciano, con un enfermo, con un cadáver y con un asceta.

Durante un tiempo, Siddharta estudió y practicó el ascetismo con diferentes maestros, pero al ver que nada de esto lo conducía al genuino despertar, abandonó estos caminos para adoptar el camino medio y se sentó a meditar bajo una higuera (árbol Bodhi), jurando no levantarse hasta alcanzar la iluminación. A la edad de 35 años, justo al amanecer, Siddharta alcanzó el despertar y comprendió que la ignorancia es la fuente de todo sufrimiento.

Tras muchos años enseñando, cuando ya andaba por los 80 años de edad, el Buda enfermó de forma repentina. Se tumbó en su lecho y, a pesar de estar muy débil, se dirigió a su congregación durante la noche:

«Discípulos míos, este es mi fin. Ahora entro en la quietud del Nirvana.»

El Buda murió al abrirse el alba, dejando así su última enseñanza: todo se acaba, nada permanece.

One Comment

  1. Ufff que bonita manera de compartir la info 🙌🔥🙌

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