Material Noticia

La meditación es la clave para conocerte a ti mismo.

Por Pema Chödrön

Practicar la meditación despierta nuestra confianza en que la sabiduría y  la compasión que necesitamos ya están dentro de nosotros. Nos ayuda a conocernos a nosotros mismos: nuestras asperezas y nuestras afabilidades, nuestra pasión, agresión, ignorancia y sabiduría. La razón por la cual las personas dañan a otras personas, la razón por la que el planeta está contaminado, la razón por la que no les va bien a las personas y animales estos días, es que los individuos no saben o no confían o no se aman a ellos mismos lo suficiente. La técnica de la meditación sentada llamada shamathavipashyana (meditación concentrada-meditación introspectiva) es como la llave dorada que nos ayuda a conocernos a nosotros mismos.

En la meditación shamathavipashyana, nos sentamos verticalmente con las piernas cruzadas y los ojos abiertos, las manos apoyadas sobre nuestros muslos. Después simplemente nos volvemos conscientes de nuestra respiración mientras exhalamos. Se necesita precisión para estar ahí con nuestra respiración. Por otra parte, es extremadamente relajante y suave. Decir “estoy ahí mientras exhalo en mi respiración” es igual a decir “estoy completamente presente”. Estar aquí sin importar lo que pase: ruido en la calle, la luz en las paredes. Estas cosas captan ligeramente nuestra atención, pero no nos tienen que distraer. Continuamos sentados, conscientes de nuestra respiración.

Pero atender la respiración es solamente una parte de la técnica. Estos pensamientos que continuamente rondan nuestra mente son la otra parte. Nos sentamos aquí hablándonos a nosotros mismos. La instrucción es así: cuando nos damos cuenta de que hemos estado pensando entonces lo etiquetamos como “Pensando”. Cuando tu mente se distrae, te dices a ti mismo “Pensando”. Ya sea que tus pensamientos sean violentos, apasionados, llenos de ignorancia o de negación; ya sea que tus pensamientos sean de preocupación o miedo, espirituales o placenteros por lo bien que lo estás haciendo; ya sea que tus pensamientos sean alentadores, edificantes, sea como sean tus pensamientos simplemente etiquétalos todos  —sin juicio ni dureza— como “Pensando”, y hazlo con honestidad y gentileza.

El tacto en la respiración debe ser suave: solo el 25 por ciento de la atención está en la respiración. No te estás aferrando ni obsesionándote con eso. Te estás preparando para mezclar tu respiración con el espacio de la habitación, dejando que se unan. Después existe algo así como una pausa, un hueco hasta vuelves a exhalar. Mientras inhalas, puede existir la sensación de apertura o espera. Es como tocar un timbre y esperar que alguien responda. Vuelves a tocar el timbre y esperas que alguien te responda. Probablemente tu mente se aparta y te das cuenta de que estás pensando de nuevo, en este punto usa la técnica de etiquetar la acción “Pensando”.

Es importante ser fiel a la técnica. Si te percatas de que al decir “Pensando” este tiene un tono negativo, como si estuvieras diciendo “¡Carajo!”, entonces dilo de nuevo y de forma más alivianada. No lo hagas intentando apagar tus pensamientos como si fuera tiro al blanco. Sé gentil. Utiliza esta técnica para desarrollar amabilidad y comprensión contigo mismo. Todo lo que surja en el ring de la meditación está bien. El punto es que lo veas con honestidad y puedas ser amigable.

A pesar de que pueda ser vergonzoso o doloroso, dejar de esconderte de ti mismo es un proceso que te sana. Es curativo conocer las formas en las que te pasas de listo, en las que te ofuscas, te bajoneas, te niegas, te cierras, criticas personas; en fin, todas tus rarezas. Pero puedes reconocer todas esas formas con humor y amabilidad. Cuando te conoces te vuelves humano por completo. Todos estamos en contra de estas cosas. Así que cuando te des cuenta de que te estés hablando, etiquétalo como “Pensando” y escucha el tono de tu voz. Deja que sea compasivo, gentil y humorístico. Poco a poco irás cambiando esos viejos hábitos que compartimos con toda la humanidad. La compasión hacia otros inicia con la amabilidad hacia nosotros mismos.


Tomado de Start Where You Are: A Guide to Compassionate Living, de Pema Chödrön. Autorización de Shambhala Publications. Traducido al español por Casa Tíbet México.

Acerca de Pema Chödrön

Con sus enseñanzas, sus bestsellers y sus retiros a los que asisten miles de personas, Pema Chödrön es actualmente la maestra budista estadounidense más popular. En La sabiduría de no escapar, Los lugares que te asustan y otros libros importantes, ella nos ha ayudado a descubrir que la dificultad e incertidumbre pueden ser oportunidades para despertar.  Ella sirve como maestra residente en el Monasterio Gampo Abbey en Nueva Escocia y es estudiante de Dzigar Kongtrul, Sakvong Mipham Rinpoche, y el ya fallecido Chögyam Trungpa.

About Gonpo Phyag

Escribe un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Ir a la barra de herramientas