Dalai Lama Tony Karam Video

Un océano de sabiduría

Mi primer encuentro con el Dalai Lama fue en 1986 en Dharamsala India, capital de la comunidad tibetana en el exilio. Me encontraba estudiando en La Biblioteca de Obras y Archivos Tibetanos como uno de los primeros latinoamericanos comprometidos con el estudio y la práctica del budismo tibetano. Nada llenaba más mi imaginación y mis aspiraciones que este encuentro que había logrado asegurar con Su Santidad el Dalai Lama. Cuando llegó el día, me hallaba lleno de entusiasmo y nerviosismo, ya que había ensoñado este evento desde mi infancia. Al entrar a su residencia, de forma súbita y al verme frente a él, entendí porqué le llamaban tradicionalmente Kundun, la presencia. Llenaba el cuarto entero con una especie de fuerza que me producía una sensación de presión y simultáneamente de azoro, alegría, temor y claridad mental. Platicamos de muchas cosas y me sugirió emprender la tarea de fundar la primera Casa del Tíbet para Latinoamérica, asegurándome que vendría a inaugurarla si lográbamos establecerla. Naturalmente acepté el reto sin considerar sus implicaciones. Al salir de ahí, me sentí lleno de entusiasmo y sabía que había encontrado una relación y guía de vida.

Desde entonces me he mantenido en contacto con Su Santidad, una relación que se extiende por ya más de 30 años. Conjuntamente con mi maestro Geshe Lhundup Sopa, uno de los tutores cercanos de Su Santidad, le extendimos una invitación en 1988 para que visitara Latinoamérica por vez primera incluyendo en su gira a Costa Rica y México. En julio de 1989, Su Santidad arribó a estos países y pasó alrededor de una semana en México en donde inauguró la incipiente Casa Tibet México. Veintiocho años después, nuestra casa cuenta con más de 20 centros en México, Centro América y Estados Unidos, alrededor de 2000 estudiantes, y se ha convertido en una de las más importantes instituciones del estudio de la cultura y la espiritualidad tibetana, así como uno de los centros de apoyo al Tíbet al nivel global.

El Dalai Lama nos ha honrado con su presencia en cuatro ocasiones, la última en 2013 dando enseñanzas, participando en eventos interreligiosos, reuniéndose con artistas, intelectuales, profesores, científicos y todo tipo de personas. En su penúltima visita impartió una conferencia magistral sobre La Paz interior y exterior en el estadio azul de la Ciudad de México para una de las audiencias occidentales más numerosas de su vida en, más de 45.000 espectadores. Durante su última visita a México llegó en sus diversos eventos a una audiencia de más de 50000 personas, sin contar a 350.000 maestros con los que compartió sus ideas acerca de la educación, los valores humanos fundamentales y el desarrollo de las habilidades de atención, centrales para una educación holística genuina.

El Dalai Lama en todo momento expresa alegría y optimismo, y tiene una gran capacidad para inspirar y detonar la expresión de nuestras mejores cualidades, puede ser tan duro como suave, tan tierno como disciplinado, pero siempre emana un sentimiento de amor y compasión para todos los que le rodean.

Sin duda alguna es el ser humano más extraordinario que he tenido la oportunidad de conocer en mi vida. Nunca olvidaré su sorpresa y alegría al cantarle el Cielito Lindo en el Estudio Azul de la Ciudad de México conjuntamente con una orquesta de 20 mariachis y 45.000 personas. Ngari Rinpoche, hermano de Su Santidad, me tomó de la mano y me dijo:

“No sé porque pero no puedo parar de llorar.”

Hago votos para que esta relación continúe por lo que me resta de esta vida y también en mis vidas futuras.

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About Marco Antonio Karam

Desde mi temprano encuentro con la cultura y espiritualidad tibetana, tuve el deseo de conformar una institución dedicada a la difusión y preservación de la extraordinaria civilización del techo del mundo, hoy genuinamente amenazada por la extinción.

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